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  • Foto del escritorSilvia Castillo

Hizo un Ritual en memoria de su bisabuela, sin saber lo que pasaría después


El 11 de marzo de 2023, Lucía asistió al Retiro Sanando a través de Mi Genealogía con su madre.

El tema del duelo y la muerte a temprana edad, es una situación que cala mucho en la familia. Si ya la pérdida de un ser querido es doloroso, la pérdida de un miembro a temprana edad, puede dejar "ira implotada" u otros "dolores emocionales inconscientes" hasta en las generaciones futuras, tal cual pasó en el caso de Lucía.

Dada la importancia del trabajo del duelo transgeneracional, el retiro contó con un componente de inclusión y ritual en memoria de estos familiares que partieron antes de lo esperado, el cual se denominó Mausoleos Vivos.


A continuación un extracto de la conversación que tuve con Lucía, luego de haber dado las instrucciones de la actividad:


-Lucía: Sylvia, no tengo idea de algún familiar al que deba hacerle este mausoleo.

-Sylvia: ¿Estás segura que no tienes a nadie? ¿Un primo, un tío, un abuelo, bisabuelo?

-Lucía: mmmm, bueno, ahora que lo recuerdo, mi bisabuela por parte de mi papá, dicen que falleció a muy temprana edad por algo de los riñones, como de 30 años. Dejó a un bebé de meses de nacido. Pero no sé cómo se llama ella.

-Sylvia: No importa, en el homenaje le dices "bisabuela", la energía igual se mueve.


Lucía hizo el homenaje muy juiciosamente, sin saber lo que pasaría al día siguiente.


El domingo 12 de marzo, ella le contó a su hermano las vivencias del retiro. Horas después, el hermano recibe un mensaje de WhatsApp. Era su tío Fernando, hermano de su padre. El tío Fernando tenía 30 años aproximadamente sin comunicarse con su familia, hasta ese día. Don Fernando tiene 83 años, vive en Estados Unidos y es nieto de la bisabuela a la que Lucía hizo el Mausoleo.


Ellos aprovecharon para preguntar por la historia de ella. Estas son las palabras de don Fernando:

"Abuela se llamaba María Teresa (no colocaré sus apellidos). Ella se casó con su primo hermano Ernesto y formaron una familia y todo ya es historia casi olvidada. Mi abuela murió de los riñones a los 33 años, dejando a su última hija de meses de nacida. Su historia es dolorosa y muy sentimental. Yo todavía siento su llanto y profundísima pena de dejar la vida. Muy pocos somos conscientes de su transición y de dejar a su tierna Socorrito (Coco) que más tarde se convirtió en la más bella de la familia, siendo también una vida muy llena de dolor" Y adjuntó una foto de doña María Teresa.


Lucía me contó todo esto rebosante de alegría. Yo aun siento la piel de gallina de pensar en cómo la energía de amor fluye en el inconsciente familiar y cómo, cuando mueves al árbol, pasan cosas extraordinarias.


Queda también la enseñanza de que aunque no seamos conscientes, las muertes a temprana edad, dejan un dolor transgeneracional. Es importante sacarlo a la luz para que se tramite.


Gracias a Lucía y a su familia por darme este regalo.

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